San Felipe habilita el primer espacio de Aconcagua para la sepultación de hijos que no alcanzaron a nacer
Tras un arduo trabajo de coordinación, elaboración de protocolos y gestión interinstitucional entre la Municipalidad de San Felipe y el Hospital San Camilo, se concretó la habilitación de un memorial en el Cementerio Municipal de Almendral, destinado a acoger a hijos que no alcanzaron a nacer.
La comuna de San Felipe marcó un importante hito en materia de acompañamiento y contención emocional para las familias, al habilitar el primer espacio de la provincia destinado a la sepultación de hijos que no alcanzaron a nacer. Este nuevo lugar busca entregar dignidad, recogimiento y apoyo a madres, padres y familias que enfrentan la dolorosa pérdida gestacional o perinatal, ofreciendo un espacio especialmente acondicionado para recordar y despedir a sus hijos. Iniciativa fue impulsada por la Municipalidad de San Felipe y el Hospital San Camilo, en el marco de la Ley Dominga y el acompañamiento a familias que han vivido una pérdida gestacional.
Con esta iniciativa, el camposanto sanfelipeño se transforma en el primer cementerio municipal de Aconcagua en contar con un espacio de estas características, orientado a entregar un lugar digno de descanso, memoria y consuelo para madres, padres y familias que han vivido una pérdida durante el embarazo, respondiendo a una necesidad profundamente humana que por años fue invisibilizada.
El memorial es resultado de un trabajo que abordó los aspectos técnicos, administrativos, sanitarios y humanos necesarios para dar cumplimiento a la normativa vigente y materializar un espacio adecuado para este propósito.
La Ley N°21.371, conocida como Ley Dominga, establece medidas especiales en caso de muerte gestacional o perinatal, fijando un estándar especial de trato para madres, padres y familias que enfrentan esta pérdida, tanto en el manejo clínico como en el acompañamiento psicoemocional.
Así este espacio permitirá que las familias puedan realizar un proceso de despedida más íntimo y significativo, reconociendo el valor y existencia de aquellos hijos que, aunque no alcanzaron a nacer, forman parte de la historia y el amor de sus padres.




































