Expertos entregan claves para un regreso a clases con buena adaptación emocional
Llaman a retomar gradualmente los horarios de sueño, reducir el uso de pantallas y fortalecer el acompañamiento familiar para asegurar un regreso a clases más equilibrado.
A pocos días del inicio del año escolar 2026, en el valle de Aconcagua miles de niños, niñas y adolescentes se preparan para volver a las aulas. El fin de las vacaciones implica retomar horarios, responsabilidades y exigencias que durante el verano suelen relajarse. En este contexto, especialistas advierten la importancia de adoptar medidas que faciliten un regreso seguro, especialmente en el ámbito de la salud mental y la adaptación a los cambios.
Durante el receso estival es habitual que se alteren las rutinas de sueño, con horarios más tardíos para acostarse y levantarse. A esto se suma un mayor uso de pantallas, lo que puede afectar el descanso físico y emocional. Por ello, la recomendación es comenzar cuanto antes a reorganizar los tiempos diarios, priorizando el sueño y disminuyendo progresivamente la exposición a dispositivos electrónicos.
Retomar horarios de descanso más tempranos, establecer momentos definidos para las comidas y promover actividades físicas o recreativas por sobre hábitos sedentarios son acciones que influyen directamente en un buen desempeño escolar. El descanso adecuado, además, favorece la concentración y los aprendizajes en el aula.
El acompañamiento familiar también cumple un rol clave en esta etapa. La ansiedad y los nervios suelen aparecer en muchos estudiantes frente al nuevo año académico, especialmente cuando enfrentan cambios de curso o establecimiento. Mantener espacios de conversación, validar las emociones y organizar en conjunto los preparativos escolares contribuye a disminuir el estrés y a enfrentar de mejor manera el regreso a la rutina.





































