Trece familias podrían perder sus departamentos por tenerlos deshabitados hace más de un año
Tras varias fiscalizaciones, los propietarios fueron notificados y, si no logran acreditar una causa válida para no ocuparlos, podrían enfrentar la restitución del subsidio habitacional.
Obtener la casa propia es el sueño de miles de familias, pero mantenerla exige cumplir con la ley. En Los Andes, trece propietarios del conjunto Brisas de Los Andes están a un paso de perder sus departamentos por no habitar los inmuebles desde que fueron entregados a comienzos de 2025. La normativa de vivienda social exige que los beneficiarios vivan de forma directa en las propiedades sin poder arrendarlas ni cederlas durante los primeros años, una regla pensada para garantizar que el auxilio estatal llegue a quien realmente lo necesita.
"El Estado chileno tiene una larga tradición en su política pública de vivienda de entregar viviendas en propiedad privada. Y nosotros como gobierno estamos comprometidos por acelerar y profundizar esa política para que más hogares chilenos puedan ser propietarios. Pero ese beneficio también implica responsabilidad, los beneficiarios deben ser los ocupantes originales de los departamentos que el Estado chileno entrega." Dijo Marcelo Ruiz, Seremi de vivienda en la región de Valparaíso.
La situación quedó al descubierto tras repetidos operativos de fiscalización en el condominio de seiscientas viviendas. Al no encontrar residentes en tres visitas consecutivas, los fiscalizadores dejaron las notificaciones en las puertas de los departamentos cerrados.
Ahora, los titulares citados deben acudir a las oficinas del Serviu para justificar su ausencia con antecedentes válidos. Si no logran acreditar que habitan el lugar o que existe un motivo legal de fuerza mayor, la autoridad iniciará el proceso de restitución del subsidio.
Este caso no es aislado: en la Región de Valparaíso se han realizado cerca de mil inspecciones desde marzo para frenar el mal uso de los recursos públicos. Mientras el déficit habitacional mantiene a miles de personas esperando por una solución, los controles buscan asegurar que las casas entregadas cumplan su fin social. Para las trece familias notificadas en Los Andes, el tiempo corre: deberán justificar por qué las puertas de sus hogares han permanecido cerradas o arriesgarse a perder el beneficio que otros siguen esperando.




































