Fedeprus denuncia fallas informáticas que afectan atenciones en el HOSLA
Según la organización gremial, la contingencia ha obligado a retomar los registros en papel, reduciendo el número de pacientes atendidos, provocando reprogramaciones y aumentando las listas de espera.
Conseguir una hora médica en la salud pública siempre exige paciencia, pero hoy la espera en el Hospital San Juan de Dios de Los Andes se vuelve aún más difícil. Desde la FEDEPRUS denuncian que fallas constantes en los sistemas computacionales están obligando a los equipos a escribir cada ficha, receta y examen a mano, en papel, como se hacía años atrás. Esta situación hace que las atenciones avancen mucho más lento y que las personas, muchas de las cuales viajan desde lejos buscando una respuesta a sus dolores, vean cómo sus horas se retrasan o terminan suspendidas.
"Llevamos dos o tres semanas donde esta situación empezó a hacer crisis, con caídas permanentes del sistema y desconexiones de la red informática. Eso se ha traducido en que hemos tenido que reducir la cantidad de atenciones por usuario por día. Si antes un especialista veía tres o cuatro pacientes por hora, hoy solo se están viendo dos." Dijo el tesorero de la FEDEPRUS Aconcagua, Joaquín Lillo.
Detrás de cada ventanilla y de cada box de atención hay trabajadores que también sienten el desgaste. Extender las jornadas para no dejar trámites a medias se volvió parte de la rutina, pero el agotamiento aumenta porque esas horas extra no se están pagando en dinero, sino que se entregan como días libres.
Para los gremios, esto no soluciona el problema de fondo: los equipos quedan desprotegidos y se generan vacíos en los turnos, dejando al personal atrapado entre las exigencias del sistema y la frustración que reciben en la sala de espera.
Claudio Salgado, presidente de la Fedeprus base Hospital de Los Andes, expresó: "Decirle a la comunidad que los funcionarios están para ellos, pero no tienen la culpa de lo que está pasando. Entendemos totalmente la frustración de los pacientes que vienen de lejos y les tienen que cambiar las horas. Queremos dar tranquilidad de que estamos para apoyar, pero estos problemas no pasan por nosotros."
Una crisis que deja ver la cara más compleja del sistema de salud pública a nivel local, con utilización de equipos obsoletos que no dan abasto y las soluciones que no llegan a tiempo. Mientras los dirigentes sindicales se declaran en alerta esperando que las autoridades liberen los recursos necesarios para modernizar la red computacional, en las salas del hospital el personal de salud intenta sostener la atención como puede, enfrentando día a día la molestia de una comunidad que solo pide respuestas dignas para su salud.




































