Comunidad educativa protesta por problemas eléctricos que ponen en riesgo a estudiantes
Se tomaron la ruta con barricadas y exigieron la presencia de Chilquinta para mejorar los sistemas eléctricos del recinto educativo
El descontento y malestar de apoderados y docentes explotó este miércoles tras varias semanas sin soluciones concretas a una falla eléctrica estructural que afecta a la Escuela María Isabel de Brown, ubicada en el paradero 20 de Calle Larga. Cansados de peticiones sin respuesta y temiendo por la seguridad física de los alumnos -tras un amago de incendio ocurrido a mediados de junio por un cortocircuito-, la comunidad educativa se tomó la ruta con barricadas para visibilizar que el establecimiento funciona insólitamente con un medidor domiciliario monofásico en lugar de un sistema trifásico, lo que impide encender luces, calefaccionar las salas o utilizar equipamiento como proyectores.
La problemática impacta directamente el normal desarrollo del año académico y la proyección de la matrícula. A pesar de haber ganado proyectos de equipamiento tecnológico el año pasado, los insumos no pueden ser utilizados debido a que la red no resiste la carga y se interrumpe el suministro. Desde la dirección del establecimiento también respaldaron las manifestaciones de las familias, enfatizando que no se trata únicamente de deficiencias materiales, sino de garantizar condiciones mínimas de dignidad y resguardo para más de 200 personas que conviven diariamente en la institución.
Debido al bloqueo total de la calzada y la quema de neumáticos, se hizo necesaria la presencia de voluntarios de Bomberos de la Primera Compañía de Los Andes para sofocar el fuego de las barricadas y retomar el normal tránsito vehicular en el sector. Hasta el lugar también acudieron los concejales Bárbara Farías, Sebastián Orosco y Carlos Espinoza, además del administrador municipal para respaldar a la comunidad educativa e intervenir como mediadores ante la empresa distribuidora de energía.
Ad portas de cumplir 95 años de trayectoria educativa, la comunidad de la Escuela María Isabel de Brown mantiene sus exigencias firmes a la espera de compromisos ejecutados e intervenciones definitivas por parte de la empresa eléctrica, asegurando que no cederán en sus movilizaciones hasta que el colegio vuelva a ser un espacio seguro e integral para el aprendizaje.







































