Seremi de salud rechaza 94 toneladas se alimentos en controles del Paso Los Libertadores
En la víspera de las celebraciones de Fiestas Patrias, la Seremi de Salud de Valparaíso reforzó los controles sanitarios en la Oficina de Internación Los Andes, dependiente de la Oficina Provincial Aconcagua, con especial foco en los alimentos que ingresan al país y, particularmente, en aquellos que requieren cadena de frío.
Durante agosto, los equipos de la autoridad sanitaria realizaron 674 inspecciones a camiones con productos alimenticios. De ellas, 525 correspondieron a inspecciones físicas de productos que requieren cadena de frío, mientras que otras 149 fueron inspecciones documentales a mercancías que no requieren refrigeración. Como resultado de estas fiscalizaciones, cuatro camiones quedaron con sus productos bajo condición de Rechazado su Uso y Disposición, totalizando aproximadamente 94 toneladas de alimentos retirados del proceso de internación.
De los productos rechazados, tres camiones transportaban carne de cerdo enfriada, con aproximadamente 24 mil kilos cada uno, totalizando 72 mil kilos, debido a que presentaban fecha de vencimiento sobrepasada. En tanto, un cuarto camión transportaba aproximadamente 22 mil kilos de carne bovina congelada, cuya mercadería fue rechazada debido a la ruptura de la cadena de frío.
Estos controles se desarrollan además en un contexto extraordinario, luego del prolongado cierre del Paso Fronterizo Los Libertadores, que generó una acumulación de cargas y un ingreso concentrado de mercancías tras la reapertura. Frente a esta situación, la Seremi de Salud implementó un Plan de Atención de Contingencia para la Oficina de Internación Los Andes, fortaleciendo la capacidad de respuesta y manteniendo los controles sanitarios bajo un enfoque basado en riesgo.
El plan contempla la coordinación reforzada con SAG, Aduanas, el Ministerio del Interior y el Puerto Terrestre Los Andes, además de la vigilancia de productos refrigerados y cárnicos y el fortalecimiento de la capacidad de respuesta ante el aumento de cargas.
En este marco, se prioriza la revisión documental de alimentos que no requieren cadena de frío y la inspección física de aquellos que sí necesitan condiciones controladas de temperatura.






































