Senapred emitió alerta temprana preventiva por calor hasta marzo de 2027
A nivel de Aconcagua, los equipos de emergencia trabajan en planes que permitan actuar de manera eficaz frente a incendios forestales dado que la vegetación se convertirá inevitablemente en mucho material combustible.
A partir de este domingo 1 de noviembre y hasta el 31 de marzo de 2027, el país se mantendrá bajo decreto de Alerta Temprana Preventiva por calor. Esta medida administrativa permite activar y coordinar de manera anticipada los recursos estatales ante emergencias. Sin embargo, el principal desafío que concentra el valle de Aconcagua está ligado a las permanentes lluvias de los últimos meses que provocaron un crecimiento masivo de vegetación, la que al secarse se transformará en material combustible, elevando el peligro de incendios forestales.
Para anticiparse a este escenario de riesgo, la preparación operativa ya está en marcha. Las coordinaciones apuntan a fortalecer los protocolos preventivos y las mesas de trabajo interinstitucionales, asegurando que los organismos de respuesta cuenten con la maquinaria, el mantenimiento y la capacidad logística necesaria para hacer frente a cualquier contingencia estival que amenace a los sectores rurales y urbanos del valle.
Si bien las lluvias debieran mantenerse durante todo este mes producto de la presencia del fenómeno del niño, lo cierto es que el escenario irá variando entre precipitaciones un día y calor extremo otro. En este esquema de resguardo, la tecnología juega un rol clave a través la cámara Ojo de Águila, una herramienta estratégica que abarca cerca del 80% del valle de Aconcagua. Este monitoreo permanente permite divisar columnas de humo en sus etapas iniciales y despachar de forma oportuna a los equipos de emergencia y brigadas de Conaf, evitando despliegues innecesarios en incidentes menores y asegurando una reacción ágil ante siniestros de mayor envergadura durante los meses de más calor.






































