PDI y Aduanas desbaratan ingreso de ayahuasca por Los Libertadores
Sería distribuida este fin de semana en un “ritual de sanación” donde participarían más de cien personas
Un operativo cuidadosamente coordinado dejó al descubierto en las últimas horas una trama que mezcla drogas, rituales y una red internacional que operaba con total sigilo. Lo que comenzó como una fiscalización de rutina en la cordillera terminó revelando un negocio millonario que pretendía instalarse en la capital bajo la apariencia de una práctica espiritual.
Todo se originó en el paso fronterizo Los Libertadores, donde un ciudadano brasileño fue interceptado al ingresar al país con una carga que no pasó desapercibida. En su equipaje transportaba 23 botellas de dos litros cada una, contenedoras de un líquido oscuro que, tras las primeras revisiones, encendió las alertas de los equipos especializados. El volumen era inusual, pero el verdadero impacto vino después: se trataba de 58 kilos de dimetiltriptamina, conocida por sus potentes efectos alucinógenos.
Los peritajes confirmaron las sospechas. La sustancia, componente activo de la ayahuasca, fue avaluada en 193 millones de pesos. La magnitud del hallazgo dejó en evidencia que no se trataba de un caso aislado, sino de una operación estructurada que requería financiamiento, logística y una red de distribución activa.
Con la investigación ya en curso, los detectives siguieron el rastro hacia Santiago. Allí, bajo la figura de una entrega controlada, lograron desarticular el resto del engranaje. Tres personas más fueron detenidas. En paralelo, se incautaron otras drogas, incluyendo popper, hongos alucinógenos y cannabis.
El dato más inquietante surgió al profundizar la indagatoria. Según antecedentes recopilados, la droga tenía como destino un evento masivo programado para este fin de semana en Santiago, presentado como un ritual de sanación que reuniría a más de 100 personas.
Detrás de esa fachada espiritual, la investigación reveló un escenario completamente distinto, donde el riesgo, la ilegalidad y el negocio millonario convivían en una mezcla que ahora quedó al descubierto.

































