Sistema frontal dejó granizos y tormenta eléctrica en Aconcagua
Hoy, el trabajo también se concentra en la vigilancia de ríos, esteros y caminos cordilleranos ante posibles nuevas precipitaciones.
Un dispar comportamiento meteorológico dejó el último sistema frontal en las distintas comunas del valle de Aconcagua, caracterizado por lluvias de diversa intensidad, caída de granizos durante la tarde del martes y actividad eléctrica en cordillera. A pesar de la inestabilidad registrada, los organismos de emergencia comunales y provinciales entregaron un balance general positivo, sin daños estructurales de consideración ni emergencias mayores con afectación a las personas.
«En general la provincia se comportó bastante bien, tuvimos bastante caída de arbolado en diversos sectores, pero con afectaciones menores, afortunadamente los equipos de emergencia respondieron rápidamente. Al mismo tiempo se mantuvo el monitoreo de caudales ya que, como bien saben las personas de la provincia de Los Andes y del valle de Aconcagua, a partir de octubre las lluvias afectan principalmente lo que son los cauces de agua frente a crecidas del río Aconcagua, el estero Pocuro, El Cobre, San Francisco, por lo tanto, los esfuerzos de los municipios y de los equipos de emergencia han estado en el monitoreo de dichos cauces». Señaló Berger Jensen Sandoval, encargado provincial de Senapred en Los Andes.
Desde los organismos de protección civil destacaron que el monitoreo preventivo se mantiene activo de manera permanente mediante sistemas de alerta en tiempo real que está enlazado con la DGA y la DOH, respecto de los niveles del río, lo que permite evaluar el comportamiento de los cauces y la estabilidad de los caminos cordilleranos ante la persistencia de precipitaciones.
«Los puntos críticos se definen como aquellos lugares que van teniendo distintos tipos de afectación pensando en una multiamenaza. Si bien en un momento puede ser una inundación, en otro momento puede ser un aislamiento, puede ser un derrumbe, puede ser una pérdida de conectividad. Se van trabajando año a año, tanto asociado al Plan Invierno, que son los riesgos invernales, particularmente lluvia, nevada, así como también en verano respecto a situaciones de incendios forestales». Comentó el encargado de emergencias de San Esteban, Carlos Álamos Guerra.
Con el paulatino retorno a la estabilidad climática y pese a que ya hay indicios de nuevas precipitaciones la próxima semana, las autoridades reiteraron el llamado a la comunidad y a los excursionistas a mantener el autocuidado, recordando que las lluvias primaverales reblandecen los terrenos cordilleranos y aumentan la probabilidad de desprendimientos de material.






































