En diciembre podría llegar mamógrafo móvil para el valle de Aconcagua
La iniciativa busca acercar los exámenes preventivos a las mujeres de sectores rurales y localidades alejadas de los centros urbanos, con una meta de entre cuatro mil y siete mil mamografías al año para favorecer la detección temprana de esta enfermedad.
El cáncer de mama continúa siendo una de las principales causas de muerte entre las mujeres chilenas, y la región de Valparaíso, la segunda con mayor incidencia. Una realidad donde la detección a tiempo salva vidas. Aunque la red pública de salud ya cuenta con equipos fijos en los hospitales de San Felipe y Los Andes, además de otro en el Cesfam Seguismundo Iturra, uno de los pocos centros de atención primaria del país con esta tecnología, la gran brecha de acceso territorial exigía dar un paso más allá. Fue en medio de una ceremonia realizada bajo el contexto de la conmemoración de la lucha contra el cáncer de mamas, que se anunció la pronta llegada de un mamógrafo móvil para el valle de Aconcagua.
"Adicional a esto, está un mamógrafo instalado en el CESFAM Segismundo Iturra, ya, que eh es uno de los pocos CESFAM que cuenta eh a nivel nacional con una con un equipo de mamografía... Pero también quiero destacar el trabajo que ha hecho el consejero Rodolfo Silva en conjunto al resto de los consejeros, porque Aconcagua va a tener un mamógrafo móvil." Destacó la directora del Servicio de Salud Aconcagua, Susan Porras.
Este nuevo dispositivo que se espera llegue en el mes de diciembre, estará asignado a una comuna en particular, la que todavía no está definida, pero recorrerá ambas provincias del valle para derribar las barreras geográficas que impiden a cientos de mujeres realizarse el examen preventivo. La iniciativa busca transformar las cifras locales y acercar la tecnología directamente a los barrios donde más se necesita.
El consejero regional Rodolfo Silva comentó que "el sueño es ese, digamos, que tengamos por lo menos entre 4.000 a 7.000 mamografías con este mamógrafo móvil al año, lo cual evidentemente nos va a dar buenos resultados, porque si un cáncer de mama es detectado precozmente en estadio uno, el 90% de esas mujeres a cinco años sobreviven."
Acercar este examen a cada rincón del valle significa abrir una ventana de esperanza para miles de mujeres que antes veían casi imposible llegar a un centro urbano.
Por eso, el llamado central de los equipos médicos es simple pero vital: no esperar a que el cuerpo avise, consultar a tiempo en los centros de salud y perder el miedo a un examen que hoy tiene el poder de salvar vidas.






































