Pese a la magnitud del fenómeno, el suministro de agua potable no se ha visto interrumpido. La compañía informó que está operando con sus fuentes de reserva y realizando maniobras operacionales para mantener la continuidad del servicio para todos los hogares andinos. Desde la oficina de emergencias de la Delegación Presidencial Provincial, se ha mantenido la coordinación constante con los organismos técnicos. El llamado principal a la comunidad es a realizar un uso moderado y responsable del recurso hídrico durante las próximas horas, evitando acopios innecesarios que puedan afectar la autonomía de los estanques de respaldo que actualmente sostienen el sistema. Por ahora, el monitoreo del caudal se mantiene de forma permanente, a la espera de que las condiciones en la alta montaña mejoren y los niveles de sedimentos en el río permitan retomar la producción normal en la planta de El Sauce.
El subgerente zonal de Esval, Rodrigo Lastra, informó que la sanitaria activó durante este jueves la alerta amarilla para Los Andes, debido al considerable aumento de la turbiedad en el río Aconcagua por las lluvias en la cordillera. Hasta el momento, el suministro de agua potable se mantiene con normalidad, dado que se está operando con fuentes de respaldo y pozos. “Nos mantenemos con nuestros equipos monitoreando permanentemente el caudal del río Aconcagua y activamos preventivamente esta alerta, ya que hemos registrado valores que superan las 13 mil unidades de turbiedad del agua (NTU), es decir, 10 veces más que la capacidad de tratamiento de nuestra planta de producción de El Sauce. Las lluvias en alta cordillera generan, además, que el río arrastre sedimentos, material, palos y diversos elementos. Gracias a nuestras reservas y a las maniobras operacionales que estamos realizando, el suministro de agua potable se mantiene con normalidad”, explicó el ejecutivo. Lastra agregó que se mantiene la coordinación con las autoridades e indicó que es fundamental un uso moderado del agua en la zona, evitando grandes acopios para no afectar el respaldo con el que se está operando. También recordó que durante los últimos años, Esval ha desarrollado obras de respaldo en su sistema productivo de agua potable en la zona, las que permiten brindar autonomía en este tipo de eventos. La sanitaria estará actualizando la información durante las próximas horas, a través de sus canales de contacto, su cuenta en “X”, @_ESVAL y los medios de comunicación.
Tras un exhaustivo proceso desarrollado por equipos municipales y de otros servicios fiscalizadores durante gran parte del año 2025, se conoció la resolución de la Dirección General de Aguas, en relación a la multa de casi 100 millones de pesos que cursó a la empresa Pétreos Terranorte SpA, sentando así un precedente en materia de protección de las Cuencas de los Ríos Aconcagua y Putaendo. Cabe destacar, que la multa es por concepto de obras no autorizadas en cauces, extracción no autorizada de agua y actos que menoscaban la disponibilidad de aguas subterráneas. Este resultado marca un punto de inflexión en el control de esta actividad, que históricamente ha generado preocupación por el impacto ambiental y la seguridad de las riberas, no sólo del Río Aconcagua, también del Río Putaendo.
Pese a la magnitud del fenómeno, el suministro de agua potable no se ha visto interrumpido. La compañía informó que está operando con sus fuentes de reserva y realizando maniobras operacionales para mantener la continuidad del servicio para todos los hogares andinos. Desde la oficina de emergencias de la Delegación Presidencial Provincial, se ha mantenido la coordinación constante con los organismos técnicos. El llamado principal a la comunidad es a realizar un uso moderado y responsable del recurso hídrico durante las próximas horas, evitando acopios innecesarios que puedan afectar la autonomía de los estanques de respaldo que actualmente sostienen el sistema. Por ahora, el monitoreo del caudal se mantiene de forma permanente, a la espera de que las condiciones en la alta montaña mejoren y los niveles de sedimentos en el río permitan retomar la producción normal en la planta de El Sauce.
El subgerente zonal de Esval, Rodrigo Lastra, informó que la sanitaria activó durante este jueves la alerta amarilla para Los Andes, debido al considerable aumento de la turbiedad en el río Aconcagua por las lluvias en la cordillera. Hasta el momento, el suministro de agua potable se mantiene con normalidad, dado que se está operando con fuentes de respaldo y pozos. “Nos mantenemos con nuestros equipos monitoreando permanentemente el caudal del río Aconcagua y activamos preventivamente esta alerta, ya que hemos registrado valores que superan las 13 mil unidades de turbiedad del agua (NTU), es decir, 10 veces más que la capacidad de tratamiento de nuestra planta de producción de El Sauce. Las lluvias en alta cordillera generan, además, que el río arrastre sedimentos, material, palos y diversos elementos. Gracias a nuestras reservas y a las maniobras operacionales que estamos realizando, el suministro de agua potable se mantiene con normalidad”, explicó el ejecutivo. Lastra agregó que se mantiene la coordinación con las autoridades e indicó que es fundamental un uso moderado del agua en la zona, evitando grandes acopios para no afectar el respaldo con el que se está operando. También recordó que durante los últimos años, Esval ha desarrollado obras de respaldo en su sistema productivo de agua potable en la zona, las que permiten brindar autonomía en este tipo de eventos. La sanitaria estará actualizando la información durante las próximas horas, a través de sus canales de contacto, su cuenta en “X”, @_ESVAL y los medios de comunicación.
Tras un exhaustivo proceso desarrollado por equipos municipales y de otros servicios fiscalizadores durante gran parte del año 2025, se conoció la resolución de la Dirección General de Aguas, en relación a la multa de casi 100 millones de pesos que cursó a la empresa Pétreos Terranorte SpA, sentando así un precedente en materia de protección de las Cuencas de los Ríos Aconcagua y Putaendo. Cabe destacar, que la multa es por concepto de obras no autorizadas en cauces, extracción no autorizada de agua y actos que menoscaban la disponibilidad de aguas subterráneas. Este resultado marca un punto de inflexión en el control de esta actividad, que históricamente ha generado preocupación por el impacto ambiental y la seguridad de las riberas, no sólo del Río Aconcagua, también del Río Putaendo.