Durante febrero, el valle de Aconcagua continúa sumando actividades culturales, artísticas y deportivas en distintas comunas como parte de la cartelera de verano en la región de Valparaíso. Las iniciativas, financiadas con recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional, buscan ampliar el acceso a panoramas gratuitos en el territorio y ofrecer alternativas de recreación para vecinos y visitantes de la zona. En el valle se están desarrollando actividades deportivas, funciones de teatro, fiestas costumbristas y encuentros musicales. Se trata de espacios pensados para la participación familiar y el encuentro comunitario, en un periodo del año donde las plazas, sedes sociales y escenarios al aire libre se convierten en puntos de reunión en Aconcagua. En Llay Llay resalta el tradicional Festival Violeta al Viento, que se ha consolidado como uno de los eventos culturales de la comuna. Este año contempla la presentación de artistas nacionales y espacios para productores y artesanos locales y de la región. A comienzos de mes, además, la Primera Compañía de Bomberos organizó una actividad cultural que incluyó la presentación de una obra de teatro y el lanzamiento de un libro centrado en la historia vecinal. En Putaendo, en tanto, se desarrolla el proyecto “Circo, teatro y títeres fortaleciendo la Escuela La Chincolita”, una propuesta enfocada en promover la expresión artística y generar espacios de encuentro para la comunidad educativa y las familias del sector. Todas las actividades son gratuitas y forman parte de una agenda que busca mantener movimiento cultural en las comunas del valle durante el verano.
Con el objetivo de fortalecer la seguridad hídrica, la tecnificación del riego y las capacidades de la agricultura familiar campesina, se formalizó el convenio con la comisión nacional de riego y el gobierno regional. una acción que implica una inversión de tres mil quinientos millones de pesos en beneficio directo de la pequeña y media agricultura De esta manera, el convenio permitirá avanzar en líneas estratégicas vinculadas a la seguridad hídrica, resiliencia climática, soberanía alimentaria y apoyo directo a la pequeña agricultura, con especial foco en territorios vulnerables. Asimismo, ampliará la inversión regional en infraestructura hídrica, priorizando comunas en desarrollo de la región, reforzando así las capacidades técnicas de agricultores y organizaciones vinculadas al uso eficiente del agua. El convenio también incluye la ejecución de veinte proyectos por un monto de $6 millones cada uno, destinados a la adquisición de equipamiento para la gestión hídrica, como drones, botoneras, contenedores, herramientas de limpieza de canales, computadores e impresoras. Asimismo, se consideran $142,6 millones para un programa de transferencia que abarca el fortalecimiento organizacional, capacitación en nuevas tecnologías y uso eficiente del agua, actividades provinciales para asegurar cobertura territorial, equipos profesionales y costos operativos.
Avanzando el último mes del año, el trabajo en el Consejo Regional de Valparaíso continúa con la intención de poder asegurar la mayor cantidad de recursos para los distintos territorios, de tal forma que las iniciativas presentadas desde las comunas, tengan el respaldo económico para su ejecución. Siendo así, este jueves en una nueva sesión, se votará la última cartera de proyectos que podría traer buenas noticias para el valle de Aconcagua. Esta cartera incluye proyectos de alto impacto social y comunitario. Entre ellos destaca una iniciativa que busca dotar al valle de Aconcagua con un mamógrafo móvil, lo que permitiría acercar el diagnóstico preventivo del cáncer de mama a más mujeres de la zona. La cartera también incluye proyectos como la renovación de sillones dentales en Calle Larga y la adquisición e implementación de nuevas cámaras de televigilancia para la comuna de Los Andes. Sin embargo, estas iniciativas aún deben ser votadas este jueves, por lo que el objetivo es alcanzar un consenso entre los consejeros, tal como suele ocurrir, y así asegurar su priorización y la asignación de recursos antes de que finalice el año.
Durante febrero, el valle de Aconcagua continúa sumando actividades culturales, artísticas y deportivas en distintas comunas como parte de la cartelera de verano en la región de Valparaíso. Las iniciativas, financiadas con recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional, buscan ampliar el acceso a panoramas gratuitos en el territorio y ofrecer alternativas de recreación para vecinos y visitantes de la zona. En el valle se están desarrollando actividades deportivas, funciones de teatro, fiestas costumbristas y encuentros musicales. Se trata de espacios pensados para la participación familiar y el encuentro comunitario, en un periodo del año donde las plazas, sedes sociales y escenarios al aire libre se convierten en puntos de reunión en Aconcagua. En Llay Llay resalta el tradicional Festival Violeta al Viento, que se ha consolidado como uno de los eventos culturales de la comuna. Este año contempla la presentación de artistas nacionales y espacios para productores y artesanos locales y de la región. A comienzos de mes, además, la Primera Compañía de Bomberos organizó una actividad cultural que incluyó la presentación de una obra de teatro y el lanzamiento de un libro centrado en la historia vecinal. En Putaendo, en tanto, se desarrolla el proyecto “Circo, teatro y títeres fortaleciendo la Escuela La Chincolita”, una propuesta enfocada en promover la expresión artística y generar espacios de encuentro para la comunidad educativa y las familias del sector. Todas las actividades son gratuitas y forman parte de una agenda que busca mantener movimiento cultural en las comunas del valle durante el verano.
Con el objetivo de fortalecer la seguridad hídrica, la tecnificación del riego y las capacidades de la agricultura familiar campesina, se formalizó el convenio con la comisión nacional de riego y el gobierno regional. una acción que implica una inversión de tres mil quinientos millones de pesos en beneficio directo de la pequeña y media agricultura De esta manera, el convenio permitirá avanzar en líneas estratégicas vinculadas a la seguridad hídrica, resiliencia climática, soberanía alimentaria y apoyo directo a la pequeña agricultura, con especial foco en territorios vulnerables. Asimismo, ampliará la inversión regional en infraestructura hídrica, priorizando comunas en desarrollo de la región, reforzando así las capacidades técnicas de agricultores y organizaciones vinculadas al uso eficiente del agua. El convenio también incluye la ejecución de veinte proyectos por un monto de $6 millones cada uno, destinados a la adquisición de equipamiento para la gestión hídrica, como drones, botoneras, contenedores, herramientas de limpieza de canales, computadores e impresoras. Asimismo, se consideran $142,6 millones para un programa de transferencia que abarca el fortalecimiento organizacional, capacitación en nuevas tecnologías y uso eficiente del agua, actividades provinciales para asegurar cobertura territorial, equipos profesionales y costos operativos.
Avanzando el último mes del año, el trabajo en el Consejo Regional de Valparaíso continúa con la intención de poder asegurar la mayor cantidad de recursos para los distintos territorios, de tal forma que las iniciativas presentadas desde las comunas, tengan el respaldo económico para su ejecución. Siendo así, este jueves en una nueva sesión, se votará la última cartera de proyectos que podría traer buenas noticias para el valle de Aconcagua. Esta cartera incluye proyectos de alto impacto social y comunitario. Entre ellos destaca una iniciativa que busca dotar al valle de Aconcagua con un mamógrafo móvil, lo que permitiría acercar el diagnóstico preventivo del cáncer de mama a más mujeres de la zona. La cartera también incluye proyectos como la renovación de sillones dentales en Calle Larga y la adquisición e implementación de nuevas cámaras de televigilancia para la comuna de Los Andes. Sin embargo, estas iniciativas aún deben ser votadas este jueves, por lo que el objetivo es alcanzar un consenso entre los consejeros, tal como suele ocurrir, y así asegurar su priorización y la asignación de recursos antes de que finalice el año.