Un proyecto que promueve el bienestar físico, mental y la vida comunitaria continúa fortaleciendo el tejido social en Los Andes. Se trata de la tercera versión del taller de kundalini yoga impulsado por la Junta de Vecinos de la villa Antonio López Santa María, iniciativa que cuenta con un financiamiento de 6 millones de pesos provenientes del 8% FNDR del Gobierno Regional. A diferencia de años anteriores, cuando estuvo dirigido solo a personas mayores, esta nueva etapa incorpora también a niños y niñas, abriendo un espacio de encuentro intergeneracional enfocado en el autocuidado y el aprendizaje compartido. El taller –pronto a comenzar- se desarrollará nuevamente en la sede vecinal de la villa El Encuentro y no está limitado a residentes del sector. La invitación es abierta a toda la comunidad, para quienes deseen acercarse a una práctica que integra movimiento corporal, meditación y respiración consciente, con el objetivo de mejorar la salud integral y el bienestar emocional de quienes participan. La iniciativa surge a partir de una realidad detectada en el territorio, donde más del 65% de los habitantes corresponde a personas mayores, muchas de ellas con escasas oportunidades de participación activa y espacios pensados para su bienestar. Proyectos de estas características sin duda que impulsan hábitos de vida más saludables, pero al mismo tiempo fortalecen los vínculos entre generaciones y resignifica el uso de los espacios comunitarios. Una propuesta que apuesta por el encuentro, la salud y la construcción de comunidad, abierta a quienes buscan mejorar su calidad de vida desde una experiencia compartida.
La plaza Santa Bárbara, ubicada a un costado de la Iglesia de Los Padres Pasionistas, ha sido un espacio históricamente marcado por la inseguridad y el deterioro. Pero hoy lo que se busca es revitalizarla, reconociéndola como un lugar de encuentro, convivencia y comunidad en un punto emblemático de la ciudad. Como primera iniciativa, durante esta jornada, un grupo de unas cincuenta personas, se reunió para participar en una clase de yoga abierta a todas las edades. La iniciativa está a cargo del Programa Quiero Mi Barrio Casco Histórico Oriente, que decidió intervenir de manera activa, promoviendo jornadas que permitan a los vecinos volver a ocupar la plaza y apropiarse nuevamente de ella. Por eso que la elección de este lugar no fue casual. Durante años, la plaza ha sido escenario de incivilidades y delitos que han afectado la convivencia y la sensación de seguridad. La presencia de estos problemas hizo que muchas familias evitaran transitar por el sector, dejando el espacio cada vez más abandonado y a merced de situaciones que deterioraron su uso comunitario.
Un proyecto que promueve el bienestar físico, mental y la vida comunitaria continúa fortaleciendo el tejido social en Los Andes. Se trata de la tercera versión del taller de kundalini yoga impulsado por la Junta de Vecinos de la villa Antonio López Santa María, iniciativa que cuenta con un financiamiento de 6 millones de pesos provenientes del 8% FNDR del Gobierno Regional. A diferencia de años anteriores, cuando estuvo dirigido solo a personas mayores, esta nueva etapa incorpora también a niños y niñas, abriendo un espacio de encuentro intergeneracional enfocado en el autocuidado y el aprendizaje compartido. El taller –pronto a comenzar- se desarrollará nuevamente en la sede vecinal de la villa El Encuentro y no está limitado a residentes del sector. La invitación es abierta a toda la comunidad, para quienes deseen acercarse a una práctica que integra movimiento corporal, meditación y respiración consciente, con el objetivo de mejorar la salud integral y el bienestar emocional de quienes participan. La iniciativa surge a partir de una realidad detectada en el territorio, donde más del 65% de los habitantes corresponde a personas mayores, muchas de ellas con escasas oportunidades de participación activa y espacios pensados para su bienestar. Proyectos de estas características sin duda que impulsan hábitos de vida más saludables, pero al mismo tiempo fortalecen los vínculos entre generaciones y resignifica el uso de los espacios comunitarios. Una propuesta que apuesta por el encuentro, la salud y la construcción de comunidad, abierta a quienes buscan mejorar su calidad de vida desde una experiencia compartida.
La plaza Santa Bárbara, ubicada a un costado de la Iglesia de Los Padres Pasionistas, ha sido un espacio históricamente marcado por la inseguridad y el deterioro. Pero hoy lo que se busca es revitalizarla, reconociéndola como un lugar de encuentro, convivencia y comunidad en un punto emblemático de la ciudad. Como primera iniciativa, durante esta jornada, un grupo de unas cincuenta personas, se reunió para participar en una clase de yoga abierta a todas las edades. La iniciativa está a cargo del Programa Quiero Mi Barrio Casco Histórico Oriente, que decidió intervenir de manera activa, promoviendo jornadas que permitan a los vecinos volver a ocupar la plaza y apropiarse nuevamente de ella. Por eso que la elección de este lugar no fue casual. Durante años, la plaza ha sido escenario de incivilidades y delitos que han afectado la convivencia y la sensación de seguridad. La presencia de estos problemas hizo que muchas familias evitaran transitar por el sector, dejando el espacio cada vez más abandonado y a merced de situaciones que deterioraron su uso comunitario.