El traspaso de la educación pública desde los municipios al nuevo Servicio Local de Educación Pública (SLEP) ya es una realidad en la provincia de Los Andes. Aunque se trataba de una antigua demanda del gremio docente, el proceso no estuvo exento de dudas, especialmente por la falta de participación directa en decisiones claves. Aun así, desde el Colegio de Profesores valoran el cambio y esperan que esta nueva administración traiga mejoras reales. Durante el primer período de implementación, el foco ha estado en aspectos administrativos como pagos, contratos y temas previsionales. Sin embargo, desde el gremio advierten que aún no se ha abordado a fondo el componente pedagógico, por lo que esperan que en una segunda etapa el SLEP avance en estrategias para apoyar el trabajo educativo dentro de las escuelas. También existe preocupación por el uso de los recursos. Se han triplicado los montos por estudiante respecto a lo que antes administraban los municipios, pasando de poco más de 100 mil a 415 mil pesos, pero los resultados aún no reflejan esa inversión en aquellas zonas donde ya están en ejecución los SLEP. Mientras que desde la Asociación Chilena de Municipalidades se fue enfático en señalar que “la plata se queda en las oficinas y no llega a la sala de clases”, como conclusión de los resultados de la última PAES en el sistema público, desde el colegio de profesores son algo más cautos. Pese a este escenario, desde el cuerpo colegiado llaman a no medir la educación solo por resultados numéricos. Desde su mirada, la escuela también cumple un rol social fundamental, acogiendo a estudiantes que muchas veces no encuentran apoyo fuera del aula. Por eso, destacan la necesidad de evaluar constantemente el sistema, asegurando que cada decisión apunte a una mejora efectiva en la calidad de la enseñanza.
Catorce estudiantes del Liceo Bicentenario República Argentina en Los Andes, vivieron su ceremonia de Licenciatura de cuarto medio 2025 en un ambiente que mezcló alegría, nostalgia y gratitud. Aunque cada generación tiene su propio cierre de ciclo, esta vez el momento tuvo un significado distinto dado que fue la última licenciatura realizada bajo el modelo de educación municipalizada, un sistema que por 38 años marcó la vida escolar de miles de familias en la comuna. Para quienes se licenciaron, el Liceo Bicentenario República Argentina fue mucho más que un lugar donde estudiar. Durante la ceremonia, quedó claro que el establecimiento se transformó en una familia para ellos, un espacio donde crecieron, encontraron apoyo y construyeron vínculos que, según reconocen, extrañarán profundamente. A partir de 2026, los establecimientos públicos en el valle de Aconcagua, pasarán a ser administrados por los Servicios Locales de Educación Pública (SLEP), un cambio que algunos observan como un simple dato administrativo, pero que para otros simboliza el fin de un proceso que había logrado consolidarse en modernización, identidad y pertenencia. La ceremonia de este año, por lo mismo, se vivió con la sensación de estar cerrando un largo capítulo en la historia educativa municipalizada.
El traspaso de la educación pública desde los municipios al nuevo Servicio Local de Educación Pública (SLEP) ya es una realidad en la provincia de Los Andes. Aunque se trataba de una antigua demanda del gremio docente, el proceso no estuvo exento de dudas, especialmente por la falta de participación directa en decisiones claves. Aun así, desde el Colegio de Profesores valoran el cambio y esperan que esta nueva administración traiga mejoras reales. Durante el primer período de implementación, el foco ha estado en aspectos administrativos como pagos, contratos y temas previsionales. Sin embargo, desde el gremio advierten que aún no se ha abordado a fondo el componente pedagógico, por lo que esperan que en una segunda etapa el SLEP avance en estrategias para apoyar el trabajo educativo dentro de las escuelas. También existe preocupación por el uso de los recursos. Se han triplicado los montos por estudiante respecto a lo que antes administraban los municipios, pasando de poco más de 100 mil a 415 mil pesos, pero los resultados aún no reflejan esa inversión en aquellas zonas donde ya están en ejecución los SLEP. Mientras que desde la Asociación Chilena de Municipalidades se fue enfático en señalar que “la plata se queda en las oficinas y no llega a la sala de clases”, como conclusión de los resultados de la última PAES en el sistema público, desde el colegio de profesores son algo más cautos. Pese a este escenario, desde el cuerpo colegiado llaman a no medir la educación solo por resultados numéricos. Desde su mirada, la escuela también cumple un rol social fundamental, acogiendo a estudiantes que muchas veces no encuentran apoyo fuera del aula. Por eso, destacan la necesidad de evaluar constantemente el sistema, asegurando que cada decisión apunte a una mejora efectiva en la calidad de la enseñanza.
Catorce estudiantes del Liceo Bicentenario República Argentina en Los Andes, vivieron su ceremonia de Licenciatura de cuarto medio 2025 en un ambiente que mezcló alegría, nostalgia y gratitud. Aunque cada generación tiene su propio cierre de ciclo, esta vez el momento tuvo un significado distinto dado que fue la última licenciatura realizada bajo el modelo de educación municipalizada, un sistema que por 38 años marcó la vida escolar de miles de familias en la comuna. Para quienes se licenciaron, el Liceo Bicentenario República Argentina fue mucho más que un lugar donde estudiar. Durante la ceremonia, quedó claro que el establecimiento se transformó en una familia para ellos, un espacio donde crecieron, encontraron apoyo y construyeron vínculos que, según reconocen, extrañarán profundamente. A partir de 2026, los establecimientos públicos en el valle de Aconcagua, pasarán a ser administrados por los Servicios Locales de Educación Pública (SLEP), un cambio que algunos observan como un simple dato administrativo, pero que para otros simboliza el fin de un proceso que había logrado consolidarse en modernización, identidad y pertenencia. La ceremonia de este año, por lo mismo, se vivió con la sensación de estar cerrando un largo capítulo en la historia educativa municipalizada.