A días del inicio del año escolar 2026, el valle de Aconcagua comenzará una nueva etapa en la administración de la educación pública con la entrada en funcionamiento de los SLEP, dejando atrás décadas de gestión municipal. En Los Andes, el Colegio Comunal de Profesores observa con atención este proceso, considerando que los primeros cambios parecen centrarse en aspectos administrativos, aunque el propósito declarado apunta también a fortalecer los aprendizajes en las aulas. Desde el gremio existe una alta expectativa frente al nuevo sistema, con la esperanza de que permita mejorar las prácticas educativas y la gestión escolar. Para ello, se han sostenido reuniones permanentes con el SLEP y ya fue enviado el calendario de trabajo 2026 del Colegio de Profesores, con el objetivo de desarrollar una labor organizada, con contenido y coordinación durante el año. Actualmente, la principal inquietud está puesta en cómo evolucionará la gestión de este nuevo servicio público en el territorio. Ante el comienzo del nuevo año escolar, el Colegio Comunal de Profesores también realizó un llamado a padres y apoderados para apoyar los procesos educativos, especialmente en la aplicación de la ley que prohíbe el uso de teléfonos celulares en el aula, normativa que comenzará a implementarse este periodo académico. En cuanto a las diferencias con la anterior administración municipal, se indicó que el calendario escolar anual se mantiene sin modificaciones, ya que responde a una planificación de carácter nacional. Sin embargo, se espera que el nuevo modelo incorpore mejoras en ámbitos como la carrera docente, la meritocracia, las capacitaciones, la gestión escolar y el ordenamiento administrativo. La expectativa es que el traspaso tenga efectos concretos en la calidad y eficiencia del sistema educativo.
En Los Andes, la incidencia de esta ley se sentirá directamente en la planificación del SLEP, que deberá coordinar la disponibilidad de salas cuna integradas en establecimientos educacionales y jardines vía transferencia de fondos. El objetivo es que la falta de un cupo no sea una barrera para el desarrollo laboral de los padres ni para el desarrollo cognitivo temprano de los lactantes andinos. Sin embargo, el éxito de la ley depende de la ejecución local. La profesionalización de los equipos pedagógicos y la obtención del Reconocimiento Oficial para todos los recintos son las metas que el SLEP tiene en el horizonte cercano.
En el Valle del Aconcagua, el desafío para el Servicio Local de Educación Pública es estandarizar esta transición en los liceos y escuelas bajo su dependencia. Cada establecimiento deberá actualizar sus reglamentos internos de convivencia escolar para definir como se hará efectiva esta restricción, que pasará con los equipos durante los recreos y como se asegurara la comunicación de los padres con sus hijos en casos de emergencia. No obstante, la implementación requiere de un compromiso activo de las familias, quienes deben colaborar desde el hogar para que el celular deje de ser un elemento disruptivo en el proceso de enseñanza y aprendizaje que se retoma este próximo mes de marzo.
El traspaso de la educación pública desde los municipios al nuevo Servicio Local de Educación Pública (SLEP) ya es una realidad en la provincia de Los Andes. Aunque se trataba de una antigua demanda del gremio docente, el proceso no estuvo exento de dudas, especialmente por la falta de participación directa en decisiones claves. Aun así, desde el Colegio de Profesores valoran el cambio y esperan que esta nueva administración traiga mejoras reales. Durante el primer período de implementación, el foco ha estado en aspectos administrativos como pagos, contratos y temas previsionales. Sin embargo, desde el gremio advierten que aún no se ha abordado a fondo el componente pedagógico, por lo que esperan que en una segunda etapa el SLEP avance en estrategias para apoyar el trabajo educativo dentro de las escuelas. También existe preocupación por el uso de los recursos. Se han triplicado los montos por estudiante respecto a lo que antes administraban los municipios, pasando de poco más de 100 mil a 415 mil pesos, pero los resultados aún no reflejan esa inversión en aquellas zonas donde ya están en ejecución los SLEP. Mientras que desde la Asociación Chilena de Municipalidades se fue enfático en señalar que “la plata se queda en las oficinas y no llega a la sala de clases”, como conclusión de los resultados de la última PAES en el sistema público, desde el colegio de profesores son algo más cautos. Pese a este escenario, desde el cuerpo colegiado llaman a no medir la educación solo por resultados numéricos. Desde su mirada, la escuela también cumple un rol social fundamental, acogiendo a estudiantes que muchas veces no encuentran apoyo fuera del aula. Por eso, destacan la necesidad de evaluar constantemente el sistema, asegurando que cada decisión apunte a una mejora efectiva en la calidad de la enseñanza.
Desde este 1 de enero, la educación pública en la Provincia de San Felipe dejó de depender de los municipios para integrarse a los Servicios Locales de Educación Pública (SLEP). En este proceso, Llay Llay destacó por los resultados de su auditoría externa, que calificó la gestión del DAEM como ordenada y financieramente responsable, sin compromisos pendientes en áreas críticas como el pago a trabajadores o empresas de servicios. El alcalde Edgardo González señaló que este traspaso exitoso es fruto de una gestión técnica rigurosa. Además del equilibrio financiero, la comuna entrega una red educativa con importantes obras de infraestructura en marcha, las cuales continuarán durante el periodo estival en establecimientos como el Liceo Bicentenario de Llay Llay y diversos jardines infantiles de la zona, gracias a un convenio de colaboración firmado con la nueva institucionalidad. Con este balance positivo, Llay Llay cierra su etapa como administrador de la educación pública garantizando que el nuevo sistema cuente con las condiciones necesarias para iniciar el año escolar 2026. La colaboración entre el municipio y el SLEP Aconcagua será clave para dar continuidad a los proyectos de inversión que buscan seguir mejorando la calidad educativa en la comuna.
A días del inicio del año escolar 2026, el valle de Aconcagua comenzará una nueva etapa en la administración de la educación pública con la entrada en funcionamiento de los SLEP, dejando atrás décadas de gestión municipal. En Los Andes, el Colegio Comunal de Profesores observa con atención este proceso, considerando que los primeros cambios parecen centrarse en aspectos administrativos, aunque el propósito declarado apunta también a fortalecer los aprendizajes en las aulas. Desde el gremio existe una alta expectativa frente al nuevo sistema, con la esperanza de que permita mejorar las prácticas educativas y la gestión escolar. Para ello, se han sostenido reuniones permanentes con el SLEP y ya fue enviado el calendario de trabajo 2026 del Colegio de Profesores, con el objetivo de desarrollar una labor organizada, con contenido y coordinación durante el año. Actualmente, la principal inquietud está puesta en cómo evolucionará la gestión de este nuevo servicio público en el territorio. Ante el comienzo del nuevo año escolar, el Colegio Comunal de Profesores también realizó un llamado a padres y apoderados para apoyar los procesos educativos, especialmente en la aplicación de la ley que prohíbe el uso de teléfonos celulares en el aula, normativa que comenzará a implementarse este periodo académico. En cuanto a las diferencias con la anterior administración municipal, se indicó que el calendario escolar anual se mantiene sin modificaciones, ya que responde a una planificación de carácter nacional. Sin embargo, se espera que el nuevo modelo incorpore mejoras en ámbitos como la carrera docente, la meritocracia, las capacitaciones, la gestión escolar y el ordenamiento administrativo. La expectativa es que el traspaso tenga efectos concretos en la calidad y eficiencia del sistema educativo.
En Los Andes, la incidencia de esta ley se sentirá directamente en la planificación del SLEP, que deberá coordinar la disponibilidad de salas cuna integradas en establecimientos educacionales y jardines vía transferencia de fondos. El objetivo es que la falta de un cupo no sea una barrera para el desarrollo laboral de los padres ni para el desarrollo cognitivo temprano de los lactantes andinos. Sin embargo, el éxito de la ley depende de la ejecución local. La profesionalización de los equipos pedagógicos y la obtención del Reconocimiento Oficial para todos los recintos son las metas que el SLEP tiene en el horizonte cercano.
En el Valle del Aconcagua, el desafío para el Servicio Local de Educación Pública es estandarizar esta transición en los liceos y escuelas bajo su dependencia. Cada establecimiento deberá actualizar sus reglamentos internos de convivencia escolar para definir como se hará efectiva esta restricción, que pasará con los equipos durante los recreos y como se asegurara la comunicación de los padres con sus hijos en casos de emergencia. No obstante, la implementación requiere de un compromiso activo de las familias, quienes deben colaborar desde el hogar para que el celular deje de ser un elemento disruptivo en el proceso de enseñanza y aprendizaje que se retoma este próximo mes de marzo.
El traspaso de la educación pública desde los municipios al nuevo Servicio Local de Educación Pública (SLEP) ya es una realidad en la provincia de Los Andes. Aunque se trataba de una antigua demanda del gremio docente, el proceso no estuvo exento de dudas, especialmente por la falta de participación directa en decisiones claves. Aun así, desde el Colegio de Profesores valoran el cambio y esperan que esta nueva administración traiga mejoras reales. Durante el primer período de implementación, el foco ha estado en aspectos administrativos como pagos, contratos y temas previsionales. Sin embargo, desde el gremio advierten que aún no se ha abordado a fondo el componente pedagógico, por lo que esperan que en una segunda etapa el SLEP avance en estrategias para apoyar el trabajo educativo dentro de las escuelas. También existe preocupación por el uso de los recursos. Se han triplicado los montos por estudiante respecto a lo que antes administraban los municipios, pasando de poco más de 100 mil a 415 mil pesos, pero los resultados aún no reflejan esa inversión en aquellas zonas donde ya están en ejecución los SLEP. Mientras que desde la Asociación Chilena de Municipalidades se fue enfático en señalar que “la plata se queda en las oficinas y no llega a la sala de clases”, como conclusión de los resultados de la última PAES en el sistema público, desde el colegio de profesores son algo más cautos. Pese a este escenario, desde el cuerpo colegiado llaman a no medir la educación solo por resultados numéricos. Desde su mirada, la escuela también cumple un rol social fundamental, acogiendo a estudiantes que muchas veces no encuentran apoyo fuera del aula. Por eso, destacan la necesidad de evaluar constantemente el sistema, asegurando que cada decisión apunte a una mejora efectiva en la calidad de la enseñanza.
Desde este 1 de enero, la educación pública en la Provincia de San Felipe dejó de depender de los municipios para integrarse a los Servicios Locales de Educación Pública (SLEP). En este proceso, Llay Llay destacó por los resultados de su auditoría externa, que calificó la gestión del DAEM como ordenada y financieramente responsable, sin compromisos pendientes en áreas críticas como el pago a trabajadores o empresas de servicios. El alcalde Edgardo González señaló que este traspaso exitoso es fruto de una gestión técnica rigurosa. Además del equilibrio financiero, la comuna entrega una red educativa con importantes obras de infraestructura en marcha, las cuales continuarán durante el periodo estival en establecimientos como el Liceo Bicentenario de Llay Llay y diversos jardines infantiles de la zona, gracias a un convenio de colaboración firmado con la nueva institucionalidad. Con este balance positivo, Llay Llay cierra su etapa como administrador de la educación pública garantizando que el nuevo sistema cuente con las condiciones necesarias para iniciar el año escolar 2026. La colaboración entre el municipio y el SLEP Aconcagua será clave para dar continuidad a los proyectos de inversión que buscan seguir mejorando la calidad educativa en la comuna.