En dependencias del Colegio Maristas en Los Andes, se realizó un seminario centrado en la infancia y la familia. Bajo el título “Estrategias de Buen Trato, Una Mirada Desde la Salud Mental”, la actividad reunió a familias y profesionales de diversas áreas para reflexionar sobre cómo se está criando y acompañando realmente a la niñez. El seminario fue organizado por el municipio local, a través de la Dirección de Desarrollo Comunitario y Familia, con apoyo de la Oficina Local de la Niñez y toda la red de infancia, con el objetivo de generar un espacio de diálogo y aprendizaje en torno a la crianza consciente, involucrando a actores clave como educadores, profesionales de la salud y trabajadores del área psicosocial. El encargado de la charla fue el doctor en psicología Felipe Lecannelier, experto con reconocimiento nacional e internacional. Durante su exposición, presentó la metodología “AMAR”, una propuesta que promueve el respeto, la empatía y la contención emocional como pilares para un desarrollo infantil saludable y humanizado. El enfoque preventivo del seminario fue uno de los aspectos más valorados, abordando situaciones que muchas veces generan confusión o angustia en la crianza, especialmente cuando se trata de diferenciar entre el buen trato y conductas que pueden dañar a niños, niñas y adolescentes. Los asistentes coincidieron en la importancia de contar con espacios como este, donde se pueda visibilizar y socializar prácticas que protejan a la infancia. Además, reconocieron el valor de sensibilizar a la comunidad sobre la vulneración de derechos, promoviendo una cultura que ponga el bienestar emocional de los menores en el centro.
Con el objetivo de visibilizar los derechos de las personas con Condición del Espectro Autista (TEA) y reflexionar sobre los avances y desafíos a dos años desde que fue promulgada la iniciativa legal, se desarrolló el seminario “Ley de Autismo: luces y sombras de su implementación”. La actividad reunió a autoridades, especialistas y representantes de la comunidad para conversar sobre esta normativa que busca garantizar una vida más justa e inclusiva. La Ley N°21.545, conocida como Ley de Autismo, fue promulgada en marzo de 2023 y reconoce, por primera vez en Chile, el derecho de las personas autistas a recibir un trato digno, a participar en igualdad de condiciones y a acceder a apoyos que promuevan su autonomía y bienestar. Esta ley establece además el deber del Estado de generar políticas públicas que eliminen barreras y fomenten la inclusión en ámbitos como la salud, la educación y el trabajo. Durante el encuentro, se valoró el impacto positivo que ha tenido la normativa, especialmente en el reconocimiento de la neurodiversidad como parte de la condición humana. Sin embargo, también se abordaron los desafíos pendientes, como la necesidad de mayor formación, así como la importancia de difundir esta ley no solo entre las familias y profesionales, sino también en toda la sociedad. No basta con que la ley exista; también es necesario que la comunidad comprenda y respete las diferencias, y que se generen espacios seguros para las personas con autismo. Ese es uno de los planteamientos más compartidos durante el seminario.
En dependencias del Colegio Maristas en Los Andes, se realizó un seminario centrado en la infancia y la familia. Bajo el título “Estrategias de Buen Trato, Una Mirada Desde la Salud Mental”, la actividad reunió a familias y profesionales de diversas áreas para reflexionar sobre cómo se está criando y acompañando realmente a la niñez. El seminario fue organizado por el municipio local, a través de la Dirección de Desarrollo Comunitario y Familia, con apoyo de la Oficina Local de la Niñez y toda la red de infancia, con el objetivo de generar un espacio de diálogo y aprendizaje en torno a la crianza consciente, involucrando a actores clave como educadores, profesionales de la salud y trabajadores del área psicosocial. El encargado de la charla fue el doctor en psicología Felipe Lecannelier, experto con reconocimiento nacional e internacional. Durante su exposición, presentó la metodología “AMAR”, una propuesta que promueve el respeto, la empatía y la contención emocional como pilares para un desarrollo infantil saludable y humanizado. El enfoque preventivo del seminario fue uno de los aspectos más valorados, abordando situaciones que muchas veces generan confusión o angustia en la crianza, especialmente cuando se trata de diferenciar entre el buen trato y conductas que pueden dañar a niños, niñas y adolescentes. Los asistentes coincidieron en la importancia de contar con espacios como este, donde se pueda visibilizar y socializar prácticas que protejan a la infancia. Además, reconocieron el valor de sensibilizar a la comunidad sobre la vulneración de derechos, promoviendo una cultura que ponga el bienestar emocional de los menores en el centro.
Con el objetivo de visibilizar los derechos de las personas con Condición del Espectro Autista (TEA) y reflexionar sobre los avances y desafíos a dos años desde que fue promulgada la iniciativa legal, se desarrolló el seminario “Ley de Autismo: luces y sombras de su implementación”. La actividad reunió a autoridades, especialistas y representantes de la comunidad para conversar sobre esta normativa que busca garantizar una vida más justa e inclusiva. La Ley N°21.545, conocida como Ley de Autismo, fue promulgada en marzo de 2023 y reconoce, por primera vez en Chile, el derecho de las personas autistas a recibir un trato digno, a participar en igualdad de condiciones y a acceder a apoyos que promuevan su autonomía y bienestar. Esta ley establece además el deber del Estado de generar políticas públicas que eliminen barreras y fomenten la inclusión en ámbitos como la salud, la educación y el trabajo. Durante el encuentro, se valoró el impacto positivo que ha tenido la normativa, especialmente en el reconocimiento de la neurodiversidad como parte de la condición humana. Sin embargo, también se abordaron los desafíos pendientes, como la necesidad de mayor formación, así como la importancia de difundir esta ley no solo entre las familias y profesionales, sino también en toda la sociedad. No basta con que la ley exista; también es necesario que la comunidad comprenda y respete las diferencias, y que se generen espacios seguros para las personas con autismo. Ese es uno de los planteamientos más compartidos durante el seminario.