Tener acceso a panoramas recreativos y seguros durante el verano se ha transformado en una oportunidad real para más de 1.500 niños y niñas de Los Andes, quienes participan en un programa de actividades estivales pensado para promover el juego, la actividad física y la convivencia comunitaria durante las vacaciones. Las actividades se desarrollan en la Piscina Quillagua y en la piscina del Liceo América, donde los niños acceden a jornadas que combinan música, juegos acuáticos y animación deportiva, junto con espacios de recreación guiada y pausas saludables. La iniciativa busca ofrecer alternativas accesibles para las familias, especialmente durante los meses de mayor temperatura, considerando una organización orientada a la seguridad y el cuidado de los participantes, con traslados puerta a puerta en buses municipales climatizados, acompañamiento de adultos responsables y un sistema de inscripción y control de asistencia. A ello se suman actividades como yoga infantil y la entrega de colaciones refrescantes, reforzando el bienestar integral de los niños y niñas. Las jornadas se realizan de martes a viernes y el calendario de actividades se encuentra completo hasta el 25 de febrero, reflejando la alta demanda por este tipo de espacios recreativos durante el período estival. Una iniciativa que se enmarca en una política pública local orientada a garantizar el derecho de niños y niñas al descanso, el juego y la recreación, y forma parte de una oferta más amplia que incluye programas vinculados a la Oficina de la Niñez, el Programa 4 a 7 y dispositivos de cuidado de temporada y residencias.
Tener acceso a panoramas recreativos y seguros durante el verano se ha transformado en una oportunidad real para más de 1.500 niños y niñas de Los Andes, quienes participan en un programa de actividades estivales pensado para promover el juego, la actividad física y la convivencia comunitaria durante las vacaciones. Las actividades se desarrollan en la Piscina Quillagua y en la piscina del Liceo América, donde los niños acceden a jornadas que combinan música, juegos acuáticos y animación deportiva, junto con espacios de recreación guiada y pausas saludables. La iniciativa busca ofrecer alternativas accesibles para las familias, especialmente durante los meses de mayor temperatura, considerando una organización orientada a la seguridad y el cuidado de los participantes, con traslados puerta a puerta en buses municipales climatizados, acompañamiento de adultos responsables y un sistema de inscripción y control de asistencia. A ello se suman actividades como yoga infantil y la entrega de colaciones refrescantes, reforzando el bienestar integral de los niños y niñas. Las jornadas se realizan de martes a viernes y el calendario de actividades se encuentra completo hasta el 25 de febrero, reflejando la alta demanda por este tipo de espacios recreativos durante el período estival. Una iniciativa que se enmarca en una política pública local orientada a garantizar el derecho de niños y niñas al descanso, el juego y la recreación, y forma parte de una oferta más amplia que incluye programas vinculados a la Oficina de la Niñez, el Programa 4 a 7 y dispositivos de cuidado de temporada y residencias.