Según los antecedentes preliminares, el siniestro se habría iniciado por el incendio de un automóvil que se encontraba en reparaciones. La presencia de combustible habría actuado como acelerante, permitiendo que las llamas alcanzaran las ventanas de los pisos superiores en cuestión de minutos. El Cuerpo de Bomberos de Los Andes debió desplegar varias unidades para controlar el avance del fuego y ventilar los departamentos invadidos por la temperatura y el humo. En el lugar, el municipio andino inició de inmediato el catastro de las familias damnificadas. Desde la dirección de desarrollo comunitario, se confirmó que se activaron los protocolos de emergencia para entregar soluciones habitacionales temporales y ayuda de primera necesidad a quienes quedaron solo con lo puesto. La tragedia ha golpeado fuerte a la comunidad de Alto Aconcagua, pero también ha activado la solidaridad de los vecinos. El presidente de la sección de departamentos afectados hizo un llamado urgente a la colaboración, ya que se ha instalado un centro de acopio para recibir materiales de construcción, ropa de cama y alimentos para los damnificados. Pese a la magnitud de los daños materiales, no se reportaron víctimas fatales ni heridos de gravedad, aunque el impacto emocional para las familias que perdieron sus hogares es total. Con esto, carabineros continúa en el lugar para aclarar las casuales de este siniestro.
La campaña, coordinada junto al grupo voluntario Andinos Dejando Huella, comenzó esta semana y se mantendrá recolectando alimentos no perecibles, artículos de aseo y alimento para mascotas hasta el próximo 28 de enero. Sin embargo, el esfuerzo no termina en el acopio; el compromiso es presencial. A partir del jueves 29 de enero y hasta el domingo 1 de febrero, los voluntarios se instalarán en la comuna de Lirquén, en la Región del Biobío. Allí, transformarán las donaciones en raciones de comida para los vecinos que lo han perdido todo, llevando un alivio directo a una de las zonas más golpeadas por los siniestros de esta temporada 2026. Además, desde la municipalidad se ha destacado el espíritu de esta organización, que una vez más demuestra que el Valle del Aconcagua no solo envía cajas de ayuda, sino que pone su mano de obra y su corazón en el terreno mismo de la emergencia. Los aportes se estarán recibiendo todos los días de feria, en donde habrá un camión señalizado en el cual se estará invitando a toda la comunidad a sumarse, especialmente con materiales de construcción, alimentos no perecibles y para animales, con el fin de que este viaje hacia el sur sea el inicio de un nuevo comienzo para las familias de Lirquén y alrededores.
Según los antecedentes preliminares, el siniestro se habría iniciado por el incendio de un automóvil que se encontraba en reparaciones. La presencia de combustible habría actuado como acelerante, permitiendo que las llamas alcanzaran las ventanas de los pisos superiores en cuestión de minutos. El Cuerpo de Bomberos de Los Andes debió desplegar varias unidades para controlar el avance del fuego y ventilar los departamentos invadidos por la temperatura y el humo. En el lugar, el municipio andino inició de inmediato el catastro de las familias damnificadas. Desde la dirección de desarrollo comunitario, se confirmó que se activaron los protocolos de emergencia para entregar soluciones habitacionales temporales y ayuda de primera necesidad a quienes quedaron solo con lo puesto. La tragedia ha golpeado fuerte a la comunidad de Alto Aconcagua, pero también ha activado la solidaridad de los vecinos. El presidente de la sección de departamentos afectados hizo un llamado urgente a la colaboración, ya que se ha instalado un centro de acopio para recibir materiales de construcción, ropa de cama y alimentos para los damnificados. Pese a la magnitud de los daños materiales, no se reportaron víctimas fatales ni heridos de gravedad, aunque el impacto emocional para las familias que perdieron sus hogares es total. Con esto, carabineros continúa en el lugar para aclarar las casuales de este siniestro.
La campaña, coordinada junto al grupo voluntario Andinos Dejando Huella, comenzó esta semana y se mantendrá recolectando alimentos no perecibles, artículos de aseo y alimento para mascotas hasta el próximo 28 de enero. Sin embargo, el esfuerzo no termina en el acopio; el compromiso es presencial. A partir del jueves 29 de enero y hasta el domingo 1 de febrero, los voluntarios se instalarán en la comuna de Lirquén, en la Región del Biobío. Allí, transformarán las donaciones en raciones de comida para los vecinos que lo han perdido todo, llevando un alivio directo a una de las zonas más golpeadas por los siniestros de esta temporada 2026. Además, desde la municipalidad se ha destacado el espíritu de esta organización, que una vez más demuestra que el Valle del Aconcagua no solo envía cajas de ayuda, sino que pone su mano de obra y su corazón en el terreno mismo de la emergencia. Los aportes se estarán recibiendo todos los días de feria, en donde habrá un camión señalizado en el cual se estará invitando a toda la comunidad a sumarse, especialmente con materiales de construcción, alimentos no perecibles y para animales, con el fin de que este viaje hacia el sur sea el inicio de un nuevo comienzo para las familias de Lirquén y alrededores.