El nuevo objetivo es claro: llevar mochilas completamente equipadas con útiles escolares para que los estudiantes de las zonas siniestradas puedan iniciar sus clases con normalidad. Para financiar esta meta, este sábado darán inicio a una nueva Lucatón, donde esperan que la solidaridad de los clientes de la feria y de la comunidad andina se haga presente una vez más a través de aportes en dinero. Sin embargo, la urgencia no es solo escolar. Ante el pronóstico de bajas temperaturas que afectarán próximamente a las zonas del sur, la campaña ha extendido su recolección a frazadas y ropa de cama en buen estado. Los organizadores enfatizan que, tras el fuego, el clima se convertirá en un nuevo adversario para quienes hoy viven en soluciones habitacionales transitorias o carpas, por lo que el abrigo es una prioridad inmediata. Las donaciones se estarán recibiendo en los puntos habituales de la feria y los centros de acopio dispuestos por el grupo Andinos Dejando Huella. El llamado es a colaborar este sábado en la Lucatón y a acercar ropa de cama que permita a las familias de Biobío y Ñuble enfrentar las frías noches que se avecinan con dignidad y calor de hogar.
Sin embargo, el desafío logístico es grande. Además de los techos, el compromiso es alimentar a cientos de personas en el sur, y para ello se requiere una cantidad importante de insumos básicos. Es por esto que la dirigencia ha decidido lanzar una ofensiva final para este sábado y domingo en las ferias libres de la comuna. Se trata de la Lukatón por el Sur, una iniciativa donde se invita a todos los caseros y vecinos que asistan a la feria este fin de semana a realizar un aporte voluntario o entregar alimentos no perecibles. Todo lo recaudado será utilizado para costear las raciones de comida que los propios feriantes cocinarán en terreno desde el jueves 29 de enero. El llamado es a no bajar los brazos en esta recta final. Con 850 planchas ya aseguradas, el Valle del Aconcagua demuestra que cuando se trata de ayudar, Los Andes siempre deja huella. Los puntos de acopio estarán habilitados durante toda la jornada de feria, esperando que este domingo la caravana solidaria pueda cerrar su inventario con la meta cumplida.
El nuevo objetivo es claro: llevar mochilas completamente equipadas con útiles escolares para que los estudiantes de las zonas siniestradas puedan iniciar sus clases con normalidad. Para financiar esta meta, este sábado darán inicio a una nueva Lucatón, donde esperan que la solidaridad de los clientes de la feria y de la comunidad andina se haga presente una vez más a través de aportes en dinero. Sin embargo, la urgencia no es solo escolar. Ante el pronóstico de bajas temperaturas que afectarán próximamente a las zonas del sur, la campaña ha extendido su recolección a frazadas y ropa de cama en buen estado. Los organizadores enfatizan que, tras el fuego, el clima se convertirá en un nuevo adversario para quienes hoy viven en soluciones habitacionales transitorias o carpas, por lo que el abrigo es una prioridad inmediata. Las donaciones se estarán recibiendo en los puntos habituales de la feria y los centros de acopio dispuestos por el grupo Andinos Dejando Huella. El llamado es a colaborar este sábado en la Lucatón y a acercar ropa de cama que permita a las familias de Biobío y Ñuble enfrentar las frías noches que se avecinan con dignidad y calor de hogar.
Sin embargo, el desafío logístico es grande. Además de los techos, el compromiso es alimentar a cientos de personas en el sur, y para ello se requiere una cantidad importante de insumos básicos. Es por esto que la dirigencia ha decidido lanzar una ofensiva final para este sábado y domingo en las ferias libres de la comuna. Se trata de la Lukatón por el Sur, una iniciativa donde se invita a todos los caseros y vecinos que asistan a la feria este fin de semana a realizar un aporte voluntario o entregar alimentos no perecibles. Todo lo recaudado será utilizado para costear las raciones de comida que los propios feriantes cocinarán en terreno desde el jueves 29 de enero. El llamado es a no bajar los brazos en esta recta final. Con 850 planchas ya aseguradas, el Valle del Aconcagua demuestra que cuando se trata de ayudar, Los Andes siempre deja huella. Los puntos de acopio estarán habilitados durante toda la jornada de feria, esperando que este domingo la caravana solidaria pueda cerrar su inventario con la meta cumplida.