Ante el aumento de las temperaturas y el alto riesgo de incendios forestales durante el verano, la Delegación Presidencial Provincial de Los Andes convocó a una nueva sesión del Comité de Gestión del Riesgo de Desastres (COGRID) con el objetivo de coordinar acciones y fortalecer el trabajo conjunto en resguardo de la población y el entorno natural. Durante la jornada, se revisaron planes de acción y evaluaron los recursos disponibles para enfrentar emergencias. En la provincia, además, el Cuerpo de Bomberos Los Andes – Calle Larga cuenta con un grupo especializado en siniestros forestales, compuesto mayoritariamente por voluntarios de la Segunda Compañía Pompa Roma, quienes se capacitaron durante un largo período de tiempo, cumpliendo cada uno de los requisitos, siendo acreditado como equipo número 11 a nivel nacional para intervenir de forma rápida y segura en este tipo de incendios. Uno de los puntos relevantes dentro de este tipo de reuniones, es la actualización permanente de la georreferenciación de las zonas más sensibles a incendios, conocidas como puntos o zonas rojas. Esta información permite mantener una vigilancia permanente, considerando factores como la vegetación, cercanía a viviendas y antecedentes de emergencias anteriores. Acciones que buscan mantener una preparación y coordinación acorde a emergencias de estas características pero que también permiten llamar a la responsabilidad de la ciudadanía, evitando el uso de fuego en lugares no autorizados, cuidando la vegetación y denunciando cualquier situación de riesgo. FOTO: CARRO BF2 POMPA ROMA DEL EQUIPO FORESTAL ACREDITADO - CUERPO DE BOMBEROS LOS ANDES CALLE LARGA
El valle de Aconcagua se prepara para enfrentar un verano que se anticipa seco y con alto riesgo de incendios forestales. La escasa lluvia y nieve que dejó el invierno proyecta una temporada compleja, en la que la prevención y la coordinación entre instituciones será clave para proteger a la población y al entorno natural. Con ese objetivo, en la delegación presidencial de Los Andes se desarrolló el primer Comité de Gestión del Riesgo de Desastres (COGRID) provincial enfocado en la planificación del período estival. Esta instancia reunió a policías, Bomberos, Conaf, Senapred, municipios y autoridades locales, quienes cada año trabajan de manera conjunta para enfrentar emergencias en la zona. La experiencia más cercana que marcó a la provincia de Los Andes, ocurrió en enero pasado, cuando un incendio forestal en el sector de Chacayes Alto en Camino Internacional casi20 hectáreas de vegetación, destruyó 8 viviendas, dejó más de 30 personas damnificadas y lo más trágico, acabó con la vida de una mujer mayor. Situaciones como esa son las que se busca evitar con una estrategia preventiva y coordinada. En esta primera sesión se abordaron acciones de mitigación y preparación frente a incendios forestales, considerando la experiencia de temporadas anteriores y los informes técnicos que Conaf entrega sobre las condiciones proyectadas para 2025 y 2026. Para ello se planifican medidas con organismos públicos y privados, junto a los equipos comunales, con el fin de reducir riesgos y responder con rapidez ante eventuales emergencias.
Ante el aumento de las temperaturas y el alto riesgo de incendios forestales durante el verano, la Delegación Presidencial Provincial de Los Andes convocó a una nueva sesión del Comité de Gestión del Riesgo de Desastres (COGRID) con el objetivo de coordinar acciones y fortalecer el trabajo conjunto en resguardo de la población y el entorno natural. Durante la jornada, se revisaron planes de acción y evaluaron los recursos disponibles para enfrentar emergencias. En la provincia, además, el Cuerpo de Bomberos Los Andes – Calle Larga cuenta con un grupo especializado en siniestros forestales, compuesto mayoritariamente por voluntarios de la Segunda Compañía Pompa Roma, quienes se capacitaron durante un largo período de tiempo, cumpliendo cada uno de los requisitos, siendo acreditado como equipo número 11 a nivel nacional para intervenir de forma rápida y segura en este tipo de incendios. Uno de los puntos relevantes dentro de este tipo de reuniones, es la actualización permanente de la georreferenciación de las zonas más sensibles a incendios, conocidas como puntos o zonas rojas. Esta información permite mantener una vigilancia permanente, considerando factores como la vegetación, cercanía a viviendas y antecedentes de emergencias anteriores. Acciones que buscan mantener una preparación y coordinación acorde a emergencias de estas características pero que también permiten llamar a la responsabilidad de la ciudadanía, evitando el uso de fuego en lugares no autorizados, cuidando la vegetación y denunciando cualquier situación de riesgo. FOTO: CARRO BF2 POMPA ROMA DEL EQUIPO FORESTAL ACREDITADO - CUERPO DE BOMBEROS LOS ANDES CALLE LARGA
El valle de Aconcagua se prepara para enfrentar un verano que se anticipa seco y con alto riesgo de incendios forestales. La escasa lluvia y nieve que dejó el invierno proyecta una temporada compleja, en la que la prevención y la coordinación entre instituciones será clave para proteger a la población y al entorno natural. Con ese objetivo, en la delegación presidencial de Los Andes se desarrolló el primer Comité de Gestión del Riesgo de Desastres (COGRID) provincial enfocado en la planificación del período estival. Esta instancia reunió a policías, Bomberos, Conaf, Senapred, municipios y autoridades locales, quienes cada año trabajan de manera conjunta para enfrentar emergencias en la zona. La experiencia más cercana que marcó a la provincia de Los Andes, ocurrió en enero pasado, cuando un incendio forestal en el sector de Chacayes Alto en Camino Internacional casi20 hectáreas de vegetación, destruyó 8 viviendas, dejó más de 30 personas damnificadas y lo más trágico, acabó con la vida de una mujer mayor. Situaciones como esa son las que se busca evitar con una estrategia preventiva y coordinada. En esta primera sesión se abordaron acciones de mitigación y preparación frente a incendios forestales, considerando la experiencia de temporadas anteriores y los informes técnicos que Conaf entrega sobre las condiciones proyectadas para 2025 y 2026. Para ello se planifican medidas con organismos públicos y privados, junto a los equipos comunales, con el fin de reducir riesgos y responder con rapidez ante eventuales emergencias.