8 de octubre de 2020

Recursos comprometidos hace 3 meses a las Ollas Solidarias aún no llegan

6 ollas comunes en Los Andes han debido bajar sus cortinas por falta de alimentos para entregar a quienes hoy siguen necesitando de esta importante ayuda.

Cuando la pandemia comenzó a provocar estragos en el presupuesto familiar, a causa de los despidos, cierre de negocios, congelamiento de contratos y falta de nuevos empleos, las ollas comunes aparecieron como la salvación para miles de personas que vieron en esas iniciativas, la oportunidad de al menos tener una comida asegurada para el día. Empezaron con el compromiso solo de los vecinos, luego se fueron sumando otros actores y en el caso de Los Andes, hasta el municipio se sumó a la entrega de alimentos para solventar los gastos.


Hace tres meses y conscientes de la necesidad de la gente, el Gobierno Regional comprometió también su ayuda, pero al día de hoy no se ha concretado y eso, indignó a los coordinadores de las ollas solidarias.


Se trata de un convenio que permitiría apoyar a 300 ollas comunes de toda la región de Valparaíso, 26 de ellas de la provincia de Los Andes,  y que está inserto en la campaña nacional de Caritas Chile “Nadie se Salva Solo” y que debe ser implementado en las diócesis de Melipilla, Valparaíso y San Felipe.

 

El convenio finalmente se firmó el pasado 8 de septiembre entre el Intendente Jorge Martínez, el Obispo Presidente de Caritas Chile y el director Ejecutivo de la misma Fundación, lo que hoy permitiría ejecutar el proyecto “Apoyo alimentario, sanitario y operativo a la implementación de ollas comunes en la Región de Valparaíso”, pero como estos recursos no llegan, en el caso de Los Andes ya van 6 ollas comunes que han debido cerrar y eso afecta directamente a más de 600 personas.

 

La denuncia pública en torno a la ayuda, obedece a un proyecto que contribuirá con 200 millones de pesos, a la seguridad alimentaria de las familias más vulnerables de la región a través del abastecimiento, implementación y operación sanitaria de las ollas comunes, que en Los Andes para seis de ellas, llegará tarde.